miércoles, 22 de junio de 2011

Un recuerdo, un sueño... una realidad

Durante aquel día intenté saciarme de su aroma, de su dulzura… de modo que mis recuerdos lograran burlar a mis sentidos acortando la distancia, anulando la ausencia, mientras me mirabas como quién quiere retener aquella imagen en su mente…


Pero quién sabe lo que sucederá… las personas caminamos por esta vida sin saber
qué le depara a la vuelta de la esquina…

Como quién mira una luz al final del túnel, sonaron sus palabras… todo va a estar bien…

No sabemos cuando alguien pasará a tomar un papel protagónico
en la obra de nuestra vida…

 

Ninguno de los dos sabíamos cómo habíamos llegado hasta ese momento, si al principio la lucha legendaria entre perros y gatos nos quedaba corta, un aire de hostilidad se respiraba en el ambiente…

Lo impredecible de la vida es quizá lo que la hace emocionante… la falta de control
de las cosas que pueden sobrevenir, es quizá lo que más temor nos da…
 
En mi memoria, una casa antigua iluminada por el espectacular sol quiteño, radiante, intenso… una dulce brisa que refrescaba mientras sus brazos me rodeaban y lleno de emoción me hablaba de sus recuerdos… Sentados de un sillón viejo que me recordó al comedor antiguo de mis abuelos…

Hoy no estás, sin embargo te encuentro en mis pensamientos,
 en el aire que respiro, en los lugares por los que camino… y pienso
que nunca me habría imaginado…
 recorrer de tu brazo las calles quiteñas que tanto amo.

lunes, 12 de octubre de 2009

Un solo dolor

Hoy me decidí. Te arrancaré de un sopetón, claro que no será fácil, después de todo te has hospedado por años en mi corazón, pero creo que no me arrepentiré del paso que voy a tomar después a la final no tengo nada que perder, nunca te tuve y cómo dicen por allí: "lo que no nace no crece".



Todo terminará y... bueno volveré a empezar. Es muy probable que hoy duela y que el mismo hecho de escribir del tema sea una forma sutil de lavarme y sacarme de adentro lo que siento, pero que importa si es así y si no también, lo último sería mucho mejor...jaja.



Parece triste mantener una ilusión por años y solo entender que no tiene un punto de llegada, que es un juego cruel de indecisión, inmadurez y confusión. Y sé que yo no merezco eso, no merezco que alguien dude de lo que siente por mí, no merezco que no luchen por mí, ojo no es un síntoma ego centrista. El "luchar" es un impulso casi espontaneo de alguien que en realidad ama.

"alguien"!!!??????...ja

lunes, 28 de septiembre de 2009

Poema de Alfonsina Storni

Hombre Pequeñito







Hombre pequeñito, hombre pequeñito,


suelta a tu canario que quiere volar.


Yo soy tu canario, hombre pequeñito,


déjame saltar.






Estuve en tu jaula, hombre pequeñito,


hombre pequeñito que jaula me das.


Digo pequeñito porque no me entiendes


ni me entenderás.






Tampoco te entiendo, pero mientras tanto


ábreme la jaula, que quiero escapar;


hombre pequeñito, te amé media hora,


no me pidas más.

jueves, 10 de septiembre de 2009

"Al que le quede el guante que se lo chante"

Cómo describir lo que siento? si ni yo misma sé qué es lo que siento, sólo siento unas inmensas ganas de gritar mi desencanto de algo a lo que me confiné yo misma.
Que tonta es la gente intelectual, siempre con sus criterios, se creen con la potestad de juzgar y clasificar a la gente que los rodea. Quieren llamar la atención por eso pretenden saberlo todo.
Yo no lo sé todo, pero en casa y otros lugares, cada día me esperan personas que me aman, personas que saben de mi tenacidad, personas que me han hecho enojar y reír.
Tal vez todo lo que haga sea horrible, para una insignificante minoría, pero tengo la satisfacción de que mi vida es hermosa; mientras que ellos podrán hacer cosas hermosas, pero su vida ser "horrible".
Pero, también sé que he hecho cosas grandiosas en mi vida, en lo personal, pienso que son mejores que las de ese grupo (los intelectuales), puesto que ni en número me superan.
Que ellos no las conozcan, no significa que no existan.
Que pena, pobres niños huecos, la soledad y desamor no les deja disfrutar de las cosas sencillas e importantes de la vida.
que pena que no lea la persona a la que le dedico esto, jaja.

martes, 12 de mayo de 2009

Entonces lo diré así...

Entonces lo diré así... para sacarme esto de adentro;
como la lluvia que cae, silenciosa sobre mis manos.
 Entonces lo diré así, para que me entiendan y no murmuren;
 diré que soy feliz, que tengo un inmenso deseo de llorar.
  Entonces lo diré así, porque hay una confluencia de ideas
   que navegan por mi mente.

 Hoy la vida me sonríe, y no porque mi vida sea "todo un drama", no, para nada, pero, he visto y he hablado con quienes no miraba,  ni conversaba hace ya mucho tiempo.  He recordado la alegría que me produjeron y, que aún lo hacen...

    Entonces lo diré así, quiero que la maravillosa brisa,
        y el olor a mar, me envuelvan. 
        Sí! que la sensación de la arena caliente por el sol,
         debajo de las plantas de mis pies, me cuenten mis recuerdos y 
           la emoción que sentía...
         Entonces lo diré así, noches siempre existirán,
               días y amaneceres también,
                solo me queda... vivir, amar, soñar, gritar,
                 llorar, pensar, sufrir, reír, crear,
                  y todos aquellos verbos en infinitivo que puedan existir, solo quiero sentir todo lo creado por tus manos... Gran Dios... Loca? no! locos ELLOS.

lunes, 27 de abril de 2009

Amas su presencia o su alma

Pensé que amaba su alma. Entonces mis ojos se abrieron, pudieron ver que mi corazón solo amaba su lugar, el espacio que ocupaba, el tiempo que me permitía no sentirme sola, amaba el tiempo que me ocupaba. Creí que dolería mucho más, tal vez si se amara el alma y no su presencia... Cuando se ama su espacio en el espacio, puede que duela el arrancar una costumbre, que duela el fin de un pasatiempo, pero jamás dolerá como cuando se ama el alma... me supongo...


Claro el problema está en que solo se conoce su rostro, tal vez un disfraz, elaborado para calzar en tus expectativas; cuando se conoce su alma no hay pequeños dobleces, todo te lo muestra, pero es a lo que se arriesga uno, cuando se amó una hueca compañía... donde su base se apoyó en la soledad, en una búsqueda fracasada por sentirte lleno... de lo que sea...


Entonces súbitamente una retrospección pasa por tu mente de todo lo vivido... y dices: ¡ya olvídalo!


Tal vez diría como Ventimilla, "¡Y amarle pude, delirante, loca!" y... ¡Ya mejor olvídalo!